domingo, 30 de octubre de 2016

También con twitter

Busco en twitter cuentas que tengan relación con el aprendizaje del "aragonés" encuentro tres y me hago seguidora.

Creo un Tablero de Pinterest para recopilar toda la información que publiquen sobre "el aragonés"



Ligallo de Fablans (traduzión)


Fiestas del Pilar y la Trobada

Llegan las Fiestas y al final de ellas se celebra en Uesca la VII Trobada d'estudios e rechiras arredol d'a luenga aragonesa e a suya literatural.
Es muy interesante pero desplazarme hasta Uesca me cuesta bastante por mi situación familiar, hay conferencias, etc. Además no tengo competencia como he dicho antes, así que no subo.
Pero me mandan un mail del Ligallo de Fablans para ver la actuación de final de fiestas de La Ronda de Boltaña.
Conseguimos un sitio en primera fila, a la derecha y disfrutamos un montón.
En casa descargo dos partituras: Baxando t'a escuela y Tiempos de albahaca.
Me estudio la segunda, ya la sé tocar y es preciosa.


Comienzoooooooo!

Traducción, traducción y más traducción: en mis clases de los martes por la noche me mandan ejercicios de arredol y una traducción larguísima sobre el ajedrez.
Empiezo a estudiar los temas de Francho Nagore sobre Morfolochía e sintaxis. Lo paso a Drive, resumo, entiendo e intento memorizar. Muy dificil.
Jesús Vázquez Obrador nos manda por mail (soy no presencial y únicamente voy a clase el primer y último día de cada asignatura) los 16 folios sobre Fonética Diacrónica. No entiendo nada y me resulta imposible estudiar, la verdad es que me desanimo y empiezo a pensar que quizás me precipité matriculándome sin saber aragonés.
Traduzco hojas y más hojas de Paz Rios Nasarre profesora de "Competencia comunicativa escrita", madre mía que trabajera, con el diccionario de Rafael Andolz hasta las tantas.
No puedo olvidarme de libro de Resoluzions e informes que nos han entregado en Uesca.

Recuerdos de una odisea

Mi primo Ricardo me envía el nº 12 de la revista "Bal de Tena" en donde publican la aventura que vivió junto a su padre, perdiéndose por las montañas un 5 y 6 de agosto de 1972.
La historia fue tremenda, aunque yo la recuerdo vágamente puesto que me enteré cuando el final feliz ya había sucedido. documenta como ocurrió todo y aparecen postales de la época  para contextualizar la odisea.

Descubro Re-Read

Otra forma de acceder al aprendizaje de una lengua es la lectura, pero no quiero gastar más puesto que en la librería Central ya me he comprado algún libro de obligada lectura como: el dicionario de Rafael Andolz, la gramática de la lengua aragonesa de Francho Nagore, un librito chulo: aragonés ta primaria de Chusé Antón Santamaría, el de Arredol y para ya de contar.
Así que de momento no quiero gastar más y me acerco en Fernando el Católico, 58 a una librería que vende libros de segunda mano, muy bien conservados y a un precio muy bueno: 1 libro= 3 euros, 2=5 euros y 5=10 euros, además en su página web, puedes apuntar tus preferencias y cuando llega algún libro de esa tipología te avisan por si estás interesado.
Así lo hago, apunto: Aragonés, Aragón como preferencia y me paso por la tienda, esta es mi biblioteca especializada para comenzar.

Commienza la formación

Para comenzar la formación, busco en internet la mejor manera de acceder al conocimiento de la lengua y encuentro que en la Facultad de Humanidades de Huesca se realizan unos cursos de Especialización en Filología Aragonesa.
Realizo la preinscripción y posterior matrícula.
No tengo ni idea de aragonés, pero allá que voy. El primer día de clase: todo en aragonés, consigo entender bastante, pero me cuesta mucha atención.
Tengo que aprender aragonés, es importante. 
Busco en internet y encuentro cursos on line (puesto que no tengo tiempo para hacer presencial nada) en el "Ligallo de Fablans" y me apunto.

Me presento...

La primera entrada, tiene que ser en castellano porque no tengo suficiente competencia, pero poco a poco empezaré a insertar palabras en aragonés con el fin de aplicar todo lo que voy aprendiendo a lo largo de este curso 2016-17.

En primer lugar quisiera aportar una justificación a mi deseo por aprender  "aragonés" y sus orígenes.

Pues es muy sencillo: tiene que ver con los recuerdos de la infancia, en donde aparecen mis abuelos, especialmente mi abuela Agustina que me llamaba sargantana sin yo saber el por qué de aquella palabreja, también acostumbraba a decir cuando se refería a mí que era una "paniquesa" y cuando preparaba opíparas merendolas nos decía que preparaba una "lifara", cuando la comida estaba sosa, ella decía "jauta" y también se refería a las personas tibias como personas "jautas", era muy divertido hablar con ella, porque siempre tenía palabras que nadie conocía. No voy a enumerar cada una de aquellas palabras porque no terminaría nunca, simplemente le doy las gracias por aquella faceta lingüística que aún hoy permanece en mí.

Por parte de madre debo parte de esta curiosidad a mi abuelo Eugenio que aunque nació en Zaragoza por cincunstancias novelescas dignas de una serie antropológica/social, era originario de Jaca, así como su familia, por lo menos por parte de madre (mi querida bisabuela Carmen o Carmina como me han contado que era llamada).

El profundo apego hacia la montaña y a los valles, especialmente al de Tena fue heredado sin saber que eso se hereda hasta el tuétano por el hermano de mi madre, mi tío Pepe que lo transmitió a sus hijos en las numerosas vacaciones que la familia pasaba en Panticosa.
El hijo de mi tío: mi primo Ricardo, al ser el primero fue el que tuvo más suerte de estar con él cerquita, compartiendo esa pasión por el valle y por el panticuto. De él heredó todo este sentir que estoy comentando y de todo ello han quedado varios libros escritos en panticuto, entre ellos el diccionario de panticuto, el Nuevo Testamento en Aragonés y muchos más libros que forman parte de su vida como gran antropólogo y otras tantas facetas más, sin olvidar su dedicación a Biescas como sacerdote.

Pero a lo que vamos, que me estoy alargando bastante...

Y hablando de mí, fueron varios los veranos en los que en casa de las Monjas en Panticosa subía de campamentos que aunque no tienen nada que ver con los que ahora se organizan para los niños,  me pusieron frente a la montaña para valorar su inmensidad y despertar en mí esas raíces que sin saberlo estaban ahí.

Si juntamos todo lo anterior, las conversaciones con mi primo Ricardo, las excursiones al Pirineo y los recuerdos que son infinitos nos da como resultado una necesidad de recopilar, leer, escuchar y aprender todo lo aprendible sobre Aragón, el Aragonés y nuestro Patrimonio historico/cultural.

Me presento...

La primera entrada, tiene que ser en castellano porque no tengo suficiente competencia, pero poco a poco empezaré a insertar palabras en aragonés con el fin de aplicar todo lo que voy aprendiendo a lo largo de este curso 2016-17.

En primer lugar quisiera aportar una justificación a mi deseo por aprender  "aragonés" y sus orígenes.

Pues es muy sencillo: tiene que ver con los recuerdos de la infancia, en donde aparecen mis abuelos, especialmente mi abuela Agustina que me llamaba sargantana sin yo saber el por qué de aquella palabreja, también acostumbraba a decir cuando se refería a mí que era una "paniquesa" y cuando preparaba opíparas merendolas nos decía que preparaba una "lifara", cuando la comida estaba sosa, ella decía "jauta" y también se refería a las personas tibias como personas "jautas", era muy divertido hablar con ella, porque siempre tenía palabras que nadie conocía. No voy a enumerar cada una de aquellas palabras porque no terminaría nunca, simplemente le doy las gracias por aquella faceta lingüística que aún hoy permanece en mí.

Por parte de madre debo parte de esta curiosidad a mi abuelo Eugenio que aunque nació en Zaragoza por cincunstancias novelescas dignas de una serie antropológica/social, era originario de Jaca, así como su familia, por lo menos por parte de madre (mi querida bisabuela Carmen o Carmina como me han contado que era llamada).

El profundo apego hacia la montaña y a los valles, especialmente al de Tena fue heredado sin saber que eso se hereda hasta el tuétano por el hermano de mi madre, mi tío Pepe que lo transmitió a sus hijos en las numerosas vacaciones que la familia pasaba en Panticosa.
El hijo de mi tío: mi primo Ricardo, al ser el primero fue el que tuvo más suerte de estar con él cerquita, compartiendo esa pasión por el valle y por el panticuto. De él heredó todo este sentir que estoy comentando y de todo ello han quedado varios libros escritos en panticuto, entre ellos el diccionario de panticuto, el Nuevo Testamento en Aragonés y muchos más libros que forman parte de su vida como gran antropólogo y otras tantas facetas más, sin olvidar su dedicación a Biescas como sacerdote.

Pero a lo que vamos, que me estoy alargando bastante...

Y hablando de mí, fueron varios los veranos en los que en casa de las Monjas en Panticosa subía de campamentos que aunque no tienen nada que ver con los que ahora se organizan para los niños,  me pusieron frente a la montaña para valorar su inmensidad y despertar en mí esas raíces que sin saberlo estaban ahí.

Si juntamos todo lo anterior, las conversaciones con mi primo Ricardo, las excursiones al Pirineo y los recuerdos que son infinitos nos da como resultado una necesidad de recopilar, leer, escuchar y aprender todo lo aprendible sobre Aragón, el Aragonés y nuestro Patrimonio historico/cultural.